“Pero tú, cuando ores, apártate a solas, cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre en privado. Entonces, tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará.
»Cuando ayunes, que no sea evidente, porque así hacen los hipócritas; pues tratan de tener una apariencia miserable y andan desarreglados para que la gente los admire por sus ayunos. Les digo la verdad, no recibirán otra recompensa más que esa.
Así, nadie se dará cuenta de que estás ayunando, excepto tu Padre, quien sabe lo que haces en privado; y tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará.”
Mateo 6:6, 16, 18 NTV

“Dios contesta cortas oraciones en público, cuando se han hecho largas oraciones en secreto.”

Dios siempre recompensa la espiritualidad oculta, él escucha toda oración que se hace en privado, reconoce toda ofrenda en secreto, observa y recompensa ricamente todo acto invisible de devoción.

En la búsqueda privada del Señor estos son dos de los muchos beneficios:

1⃣ Jesús nos toma donde estamos y nos convierte en lo que debemos ser.
Él nos ama como le conocimos, pero no nos deja así, comienza a trabajar de adentro hacia afuera. Su tarea favorita es tallar santos en vivo; sus herramientas predilectas son: el cincel, martillo y la lija, las usa para darnos la forma que él quiere, y hacer de esa obra la mejor versión. Te convertirá en aquello que El quiere que seas.

2⃣ Saber que Dios ve da certeza y consuelo. Él no ignora nuestras circunstancias, anhela nuestra comunión. Congregarse es fundamental, la oración colectiva también es súper efectiva, pero no siempre tenemos la posibilidad de estar en el templo, de ahí la importancia de establecer disciplinas espirituales en casa: en la oración en secreto podemos derramar nuestro corazón y experimentar su presencia tan real.
Estudiar la palabra, a través de la cual somos confrontados y desafiados a ser cada día mejores, nos introducirá en el arte del buen vivir.

Jesús reprendió fuertemente a los fariseos, quienes vivían de apariencias, les importaba más aparentar ser buenos ante los hombres, despertar la admiración de ellos, así vivieran otra vida lejos de la óptica humana.

El que se rige por lo que dicen los demás nunca desarrolla un carácter auténtico.

A los fariseos les costaba creer que en la vida y el camino ofrecido por Jesús no se vive por apariencia sino por realidad, el dicho popular reza: “una cosa es ser, otra muy diferente aparentar.”
En resumen, las cosas que se hacen para que Dios las vea son las que realmente importan, así que busca ese lugar secreto que únicamente Él ve y conoce.

Que tu meta este día y siempre sea ser veraz y auténtico, estas dos cualidades honran a Dios, y a la vez son ingredientes esenciales para ser original en tiempos de copias.

Recuerda:
Si eres auténtico con Dios no serás falso con los demás.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *