“Mi futuro está en tus manos; rescátame de los que me persiguen sin tregua. Que tu favor brille sobre tu siervo; por causa de tu amor inagotable, rescátame.”
Salmos 31:15-16 NTV

No temas al mañana, recuerda que Dios estará ahí también

Es indiscutible que los tiempos actuales no son fáciles, si no tenemos cuidado nos pueden invadir de temores y preocupaciones excesivas: que será de nuestra vida e hijos y futuras generaciones, la escasez de agua y alimentos que se pronostica, la situación espiritual, moral y social del mundo cada vez mas complejas, los gobiernos inestables, el panorama no es favorable ni halagüeño tanto para el hombre como para el planeta.

¿Cuál debe ser la postura de un cristiano ante semejantes situaciones?

◾Puede que no sepamos lo que el futuro tiene en sus manos para nosotros, pero podemos confiar en aquel que tiene el futuro en sus manos.
En mejores manos no puede estar nuestra vida, familia, relaciones y economía, que en las manos del diseñador del universo, quien creó todas las cosas y les ha puesto su autógrafo.
”Mi futuro está en tus manos; rescátame de los que me persiguen sin tregua…”

◾No permitir que las preocupaciones del futuro nos priven de disfrutar las bendiciones presentes.
Dios sabe qué nos traerá el futuro, nada se sale de su control, no conocemos el mañana, Dios sí.

”No temas, estoy contigo. Yo soy tu Dios, no tengas miedo. Te fortaleceré, sí, te ayudaré. Te salvaré con mi mano victoriosa. Porque yo, el SEÑOR tu Dios, te tomo de la mano. Yo soy el que te dice: “Te ayudaré, no tengas miedo”.
Isaías 41:10,13 PDT

◾Ninguna carga presente ni futura le resulta demasiado pesada a nuestro salvador.
Empaqueta las cargas y tristezas, por más pesadas que parezcan entrégalas a Dios, él sabe exactamente que hacer con ellas.
Podemos confiar en nuestro Dios omnisciente, nada está fuera de su vista, ni de su control, él conoce nuestros pensamientos y palabras. sabe qué sucederá en el futuro, nos conoce a ti y a mí íntimamente, es consciente de cada situación, tentación, necesidad, enfermedad, cada preocupación o momento difícil que sobrevendrá.
”Aun antes de que haya palabra en mi boca, he aquí, oh SEÑOR, tú ya la sabes toda.”
Salmo 139:4 LBLA

Ante tanta confianza y esperanza que el Señor y su palabra nos brindan, la conclusión es: *no desperdiciemos el tiempo con ideas atemorizantes sobre lo que vendrá, por el contrario redimamos el mismo, saturando la mente con su palabra, creyendo que él tiene y tendrá el timón de nuestra vida bajo control en todo tiempo y lugar. *

Recordemos:
El presente y el futuro siempre se ven mejor y más brillantes por la ventana de las promesas de Dios.
Un excelente fin de semana y bendiciones.

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