“Rescata a los que van rumbo a la muerte, detén a los que a tumbos avanzan al sepulcro. Pues aunque digas que no sabías nada, el que conoce los corazones, el que vigila tu vida, sí lo sabrá. Él paga a cada uno según sus obras.”
Proverbios 24:11-12 NBV

Recuerda que tú puedes ser un faro en la tempestad de alguien.

Una de las características de un verdadero seguidor de Jesús es el amor por las almas perdidas. Que jamás seamos agentes secretos de Dios, por el contrario, que publiquemos los hechos extraordinarios de salvación y liberación del Señor a nuestro favor y permitamos que la luz de Jesús, que alumbró nuestro camino a través de alguien, también alumbre el camino de otros a través de ti y de mi.

Cada Cristiano hace parte de la operación “RESCATE” enviada y patrocinada directamente del cielo, para rescatar y detener ”…a los que avanzan rumbo a la muerte, y a los que a tumbos avanzan al sepulcro.” Más que hablar en sentido físico, es aplicarlo en lo espiritual, a la separación presente y eterna de Dios.

No es difícil encontrar tales personas: familiares, amigos, vecinos, conocidos y compañeros de estudio o trabajo, que están lejos de Dios, enredados en los placeres del mundo, ajenos de la vida de Dios, buscando satisfacer sus vacíos con lo trivial y pasajero que Satanás y el sistema les ofrecen.
Las palabras del apóstol Pablo son penetrantes:
“Yo no anuncio la buena noticia de Cristo para sentirme importante. Lo hago porque Dios así me lo ordenó. ¡Y pobre de mí si no lo hago!”
1 Corintios 9:16 TLA

Tenemos la medicina para la enfermedad de este mundo, no seamos egoístas, de lo que hoy abunda en nosotros como cristianos: salvación, amor, fe, paz, gozo y esperanza entre otros, muchos a nuestro alrededor carecen de ello, guiémosles a la fuente, Cristo Jesús.

Se nos insta a todos a ser un testimonio viviente de la obra del Señor a nuestro favor, nuestro deber es reproducir la vida de Cristo por donde quiera que vayamos, fuimos creados para producir de él.

Sería apropiado preguntarse ¿Estoy anunciando la buena noticia de Cristo a quienes me rodean? ¿Estoy siendo un faro en la tempestad de alguien? ¿Siento vergüenza de decir que soy cristiano? Sintamos vergüenza pero de pecar, no de anunciar a Jesús.
Dejo con ustedes El penetrante pensamiento de Reinhard Boonkke al respecto:
”La iglesia no es un crucero, sino un bote salva vidas, no queremos ni necesitamos animadores, en este bote, desde el Capitan hasta el cocinero tienen que estar en cubierta, rescatando vidas, la iglesia cuyo objetivo no sea rescatar a los perdidos, está perdida en sí misma.”

Un abrazo y bendiciones.

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